Suelo escuchar muchas veces frases que en el fondo dicen: "Dichoso el hombre y la mujer que sólo tengan dos hijos (o menos), porque podrán darles todo" (y ese todo se refiere a cosas materiales); "Dichosos los padres que dejan pasar al menos cuatro años entre un hijo y otro, porque no tendrán que cambiar pañales por duplicado" (o cualquier otra excusa); “Todavía ni pensar en tener hijos, me quedan muchos años para disfrutar de la vida” (Como si les quedara tantos para luego disfrutar de los hijos, o como para que les quede tan pocos que luego no puedan disfrutarlos); ... entre otras tantas cosas.
Cuando se habla de la defensa a la vida, no es poco común hablar de embarazos “no deseados”, o “no planificados”. ¿Qué diferencia hay? El tema está en no querer controlar todo, en no querer quedarse con lo que uno quiere y no asumir responsabilidades. Me queda claro que el amor puede asumir lo que se genera con amor, por lo tanto, amar es mi prioridad.
No he tenido la dicha aún de ser padre, pero he tenido las mejores referencias de gente que naturalmente es feliz siéndolo, aún en circunstancias “no planificadas”.
Verdaderamente debe ser una tarea difícil para una mujer estar embarazada, pero también puedo notar la gran oportunidad que tienen para amar hasta extremos tan profundos.
Si por mi fuese, tendría muchos hijos con quien pronto será mi esposa, y no me preocuparía por saber exactamente cuándo es que deben venir. Al decir eso suelo enfrentar críticas como: “porque tú no los llevas en tu vientre”; “serías un irresponsable”; “¿y ella va a querer?”; “No van a tener tiempo para estar juntos”. En verdad lo que tengo que hacer es cuidarla, darle amor para que ella sepa darle amor a nuestros hijos, según lo que naturalmente suceda. Ella tendrá la oportunidad de llevarlos en su vientre desde el inicio de su existencia y la única irresponsabilidad que vería en todo eso, sería cerrarme a la vida de alguno. Afortunadamente sé que ella quiere acogerlos y no me cabe duda del amor que pueda entregarles.
Soy consciente que hay distintas circunstancias y muchas variables (físicas, esterilidad, psicológicas, violencia, etc.) que pueden jugar; pero estoy totalmente convencido que ninguna es suficiente como para negar una vida, porque quien la niega, tiene escases de amor, el peor mal del hombre.
También sé, que podría no tener hijos, y hace poco leí sobre esa posibilidad, pues durante la preparación para mí matrimonio, tenía que saber algo del tema, y llegué a la conclusión que si fuese así (que no es lo que deseo), será una oportunidad para agrandar mi corazón y aprender a amar junto a mi esposa a quienes no amaron sus padres.